Hoy he tenido noticias de mi amiga Elba (a la cual de paso saludo ya que de vez en cuando se pasa por aquí) ,y nos hemos puesto un poco al día la una de la otra.
Tanto ella, como otras chicas, tuvimos una temporada de "chateo" interminable. Podía amanecer y seguir conversando y conversando y conversando en "nuestras" salitas de CHICAS. Fue una buena época pero un tanto loca e incontrolable. De hecho, ya utilizábamos el "Skype" como after, jejeje. Lo peor venía al día siguiente, que tras tanto trasnochar no había "Dios" que nos levantase de la cama.
Pero bueno, como casi todo, aquello llegó a su fin. De algunas a día de hoy sé más, de otras menos y de unas pocas nada de nada y viceversa.
Con Elba suelo comunicarme a base de mails. Y ha sido precisamente por un correo electrónico por lo que me he enterado de cosas de las otras chicas. Y entre tanta información, he llegado a una "sabia" conclusión:
No me extraña que estemos en la situación en la que estamos y es que ¡se está llevando a cabo una operación masiva de pérdida de juicio en toda regla!
Y es que...
¡Conozco a mucha gente a la que últimamente les están quitando las muelas del juicio o están en proceso!
Una compi de la uni está barajando con los médicos esa posibilidad, una de mis amigas de mi pandi ya tiene fecha para este próximo día 13 de marzo, y una chatera (fuente de Elba) ya ha pasado por ello.
¡Así nos van las cosas! :p
Jajajaja.
En fin, y ahora fuera de bromas y evidentemente tras la noticia, he estado WhatsAppeando esta noche con esa chatera operada y ya por suerte recuperada y consecuentemente poniéndonos también un poco al día la una de la otra. Casualmente el finde pasado estuvo por mi tierra (justo cuando más frío hacía), pero con el tiempo justo y algunas obligaciones (de ahí que ni me avisase). Pero ya hemos quedado que a la próxima (suele venir bastante por aquí), toca quedada y cafelito.
Y bueno, decir desde aquí que si hay alguien que se ha operado o se va a operar de las dichosas muelas se manifieste para hacer más contundente mi manifiesto.
Lo cierto es que me ha vuelto a la cabeza el día que me operaron a mí. Lo resumiré de la siguiente manera: el cabrón de mi hermano se dedicó a hacerme fotos con mis mofletes súper hinchados, la anestesia consiguió que cuando despertase no parase de hablar y de hablar y de hablar, que me recomendaron un "artilugio prehistórico" para calmar el dolor y la inflamación (dos botellines con hielo puesto cada uno en un moflete y sujetado con una venda desde la barbilla a mi cabeza donde terminaba en un lindo lazo), y del odio que cogí a los purés y las natillas. ¡Cosas de la vida!
Y nada, que aunque tenga la regla y la odie... ¡Soy y estoy feliz!
¡Buen fin de semana a tod@s!





