sábado, 21 de septiembre de 2013

Día Mundial del Alzheimer y... algo más



Hoy. 21 de septiembre. Día Mundia del ALZHEIMER. Este año con el lema “Cuestión de Estado”, se reivindica  una Política de Estado basada en tres ejes fundamentales:

- Apoyo a familiares
- Protección jurídica
- Sanitario
- Formación de profesionales

Y por favor…

¡Basta ya de recortes!


Si enlazáis este post con el de “¿Cierre de blog?” entenderéis mi situación actual. Blanco y en botella… Cabeza colapsada y corazón vacío...

miércoles, 7 de agosto de 2013

Señales de "vida"

Sigo aquí.

Disculpad mis NO respuestas a comentarios anteriores, mis silencios a mails privados y mis NO comentarios a vuestros posts.

Cuatro cosas:

1- Personalmente y con mucho esfuerzo, he sobrevivido a una despedida de soltera (aunque me retiré lo antes posible) y a una boda (aunque también me retiré lo antes que pude).

2- Familiarmente vivo en el máximo caos. Decisiones dolorosas, pruebas, más pruebas. Médicos, más médicos. Miedo, rabia, lágrimas, impotencia e incertidumbre.

3- Es época de vacaciones y consecuentemente la gente (que puede) se marcha a desconectar. Pero desconecta tanto tanto (tantísimo), que son incapaces de buscar un minuto (sólo un minuto), para decir o escribir un "¿qué tal?" (cuando en su vida rutinaria lo han ido haciendo prácticamente cada día). Y me ha pasado con una persona, con dos y con tres. Sé que con su pregunta no arreglan nada, pero lo considero como una gran falta de sensibilidad. Eso sí, espero que l@s que ya hayan vuelto lo hayan pasado de puta MADRE, y l@s que estén en ello lo mismo. En cualquier caso, que no se extrañen que mi actitud  con respecto a ell@s cambie en cierta manera. Estoy en un momento jodidísimo de la vida y ell@s lo saben. No hay excusas.

4- Muchísimas gracias a todos por vuestros ánimos blogueros y espero de corazón que (cada cual a su forma) esté disfrutando de este verano.

Un abrazo para tod@s.

*Intentaré seguir informando :)

miércoles, 17 de julio de 2013

¿Cierre de Blog?

No quiero actuar por impulsos, pero sí puedo permitirme pensar por impulsos.

Llegó la hora.

Mi corazón ha sido esposado junto al de mi progenitora, y las llaves de esas esposas sólo podré encontrarlas cuando ésto que ha empezado, termine...

Y mi mente anda colapsada, desorientada, desordenada, bloqueada...

Pero... ¡Ay mi alma! Que no sé ni dónde está, pero la siento rota, más rota que nunca, en pedacitos de unas dimensiones tan milimétricas que es imposible  reconstruir.

Y precisamente por eso. Porque no quiero actuar por impulsos no cierro el Blog, pero sí me pregunto y reflexiono sobre si tendría que hacerlo, porque al fin y al cabo, ya no existe inspiración, y la poca que hay es para expresar negativismo y pena.

¿Acaso eso tiene sentido?

Sé que la gran mayoría me diréis que no lo haga. Que permanezca aquí, pero en ocasiones, "estar por estar" no nos lleva a ningún lado.

Puede que cierre. O puede que sencillamente me tome unas "vacaciones". No lo sé, todo se verá...

De momento, hoy, sólo alcanzo a ver la tristeza más extrema y la toma de decisiones quizá tan "absurda" como ésta, se me hagan demasiado complejas.








martes, 9 de julio de 2013

Un 7 de julio (San Fermín) para no olvidar

Obviamente, no estoy aquí para hablar de toros, ni de chupinazos, ni de piques de banderas. Estoy aquí (como casi siempre), para hablar de la vida en general.

Es curioso. Un 7 de julio de 2010, San Fermín (justo hace tres años), fui obligada...digamos a... cogerme unas pequeñas vacaciones.

Sí, hace justo tres años decidieron relajarme en la mesa de un quirófano. Desmontaron mi tabique nasal, accedieron hasta mi silla turca (hueso que en teoría todos tenemos en la cabeza), lo taladraron y me extirparon un maldito tumor.

Desperté en la UCI, donde pasé la primera de muchas noches, en una "suit" compartida con gente que por lo general estaba mucho peor que yo. No tenía hambre, pero sí mucha sed. Para hacer las noches más "guais" me dejaron probar la morfina. ¡Era la hostia! Y hasta asistí sin querer al espectáculo de la Santa Unción.

Inmovilizada en la cama, totalmente desnuda, cubierta sólamente por una sábana, dejaba que me pusieran la letrina cuando tenía que hacer mis necesidades, de la misma manera que cada día te lavasen de los pies a la cabeza. No tenía tele, ni Internet, ni móvil, ni reloj. De hecho, ni tan siquiera sabías con certeza si era de día o de noche. Y eso por no hablar de las súper controladas y limitadísimas visitas por parte de los familiares (ya sabéis cómo funciona ésto). Fue duro, pero sobre todo raro.

Y cosas de la vida. Hoy, justo tres años después (puede parecer mucho o poco tiempo según desde la perspectiva en que lo mires), me he comprado un vestido muy cuco para acudir en unas semanas a la boda de una de mis amigas, también hemos estado ultimando cosas para la despedida de soltera que es este sábado (como véis me espera un julio de aúpa). Apenas ya nadie tiene que cuidar de mí, sino que más bien soy yo quien cuido de los demás (como de mi madre, por ejemplo). No tengo un trabajo fijo aunque siempre surgen algunas cosillas "en negro" y tengo proyectos en mente. Soy tía de una encantadora niña de año y medio y resulta de que antes que termine el año volveré a serlo y ¡esta vez de un niño! Y quizá en agosto o septiembre haga una escapadita. ¿Por qué no a Lleida por ejemplo para ver a una buena amiga?

Y llegados a este punto, me pregunto: Pese a mis secuelas (porque aún las tengo y muchas), al fin y al cabo no es tan malo el balance de estos tres años, ¿verdad?

¡Feliz semana a tod@s!

miércoles, 3 de julio de 2013

La mejor opción

Ayer, alguien me dijo que le 
pellizcase el culo a la vida, que lo tiene muy muy muy duro...
Y eso es lo que voy a hacer.
Sí...
Es la mejor opción. 

miércoles, 26 de junio de 2013

Domingo de miedo y mierda

El domingo, alguien a quien conozco personalmente, que tiene que ver con este mundo del blog , con quien mantengo un contacto diario, pero que no es de mi ciudad, decidió (sin previo aviso) venir a la playa de mi pueblo.

Sé perfectamente que su intención era buena, quizá darme una pequeña sorpresilla y aprovechar para sacarme un poco de casa bien fuese para comer o bien para tomar un café.

Sin embargo, yo que últimamente ando emocionalmente tocada, recibí esa sorpresa como un "imprevisto" que me produjo agobio, que me puso ansiosa, que me bloqueó y que me sacó de mi zona de confort.

No quedé con ella. Y bien sabe "Dios" o quien sea que no lo hice no porque no quise, sino porque no pude. Y cuando digo que no pude, digo PUDE (con mayúsculas), y es que ahora a pesar de estar un poco mejor, todo lo que rompa así de golpe mi rutina me produce un descontrol sobre mí misma.

Así que una vez más, con mi malestar, mi tristeza, mi rabia, mi impotencia y con un lloro intoxicado me refugié en casa de mis padres, analizando mi situación, reflexionando sobre mis miedos e intentando buscar remedios.

A la persona en cuestión le pedí disculpas, pero soy consciente de su desilusión (así me lo hizo saber en su momento), y aunque creo que ha "asumido" lo ocurrido, creo que es incapaz de comprenderlo, puesto que siempre he pensado que ésto no lo entiende más que quien lo sufre en sus propias carnes.

Sufro de TAG (transtorno de ansiedad generalizada) junto con ocasiones episodios de agorafobia. Creo que son much@s los que ignoran esta mierda, así que quien quiera más información para hacerle una idea puede hacerlo aquí.

En cualquier caso una no se rinde. Recordando lo que siempre vienen diciendo los terapeutas y demás, lo que se debe hacer en estos casos es lo que se denomina "terapia de choque", que no es más que enfrentarse a esas cosas que nos pillan de repente y/o aquellas que nos dan pánico.

Así que ayer lunes, aprovechando que mi amor platónico había venido a pasar unos días, organizaron una cena en casa de otro amigo. Por supuesto yo estaba invitada. Estuve todo el día ansiosa, dándole al coco, lo más cómodo es no ir, huir, pero lo más lógico es afrontar las cosas, y oye, unos días lo pasarás mejor y otras peor pero tienes que intentarlo.

Así que al final fui. Y pese a mi sensibilidad a las luces, a los ruidos, a las voces, a mi a veces sensación de inestabilidad, de falta de equilibrio, etc, me autorelajé y la verdad es que estuve muy a gusto. Así que en ese sentido estoy contenta. Pero lo cierto es que cada día es una prueba...

En fin. Volver a disculparme desde este mi riconcito con esa persona.

Y para añadir un tono "picantón" a esta "mierda" de post os diré que lo mejor de anoche fue ver el colgante de ojo de tigre que regalé a mi amor platónico bien resguardado entre sus pechos... 

¡Feliz semana!


martes, 18 de junio de 2013

De conciertos míticos



Mi primer concierto fue un fraude. Mecano venía a mi pueblo, y mis padres con ánimo de "complacerme" me llevaron a la puerta del estadio donde actuaban, y ahí estuvimos, oyendo la voz de Ana Torroja de fondo, como el hambriento que ve a los demás comer... Eso sí, tuvieron el "detalle" de comprarme una camiseta a la que por supuesto saqué partido durante todo el verano.

Otro concierto mítico fue el de Alejandro Sanz. Fui con un buen amigo, un amigo de éstos de toda la vida (nos conocemos desde los cuatro años). Él gay. Yo lesbiana. Ambos sin saberlo. El caso es que entre tantísima gente, estábamos más apretados que una lata de sardinas (a todo esto, por cierto con pérdida de aceite incluida, jajaja), y él (muy caballeroso como casi todo gay), me dejó ponerme delante y él justo detrás de mí. Y bueno, bailando y bailando, sin darnos cuenta pues... ¡Oye! ¡Que estábamos rozándonos! Yo no me dí cuenta de la "gravedad" del asunto hasta que empecé a notar que su polla se ponía dura, cada vez más dura tras de mí. Al principio me sentí incómoda (imagino que él también), pero al final ambos hicimos caso omiso al "error técnico" y disfrutamos del espectáculo. Total, aunque hubiésemos querido tampoco hubiésemos podido separarnos...

También me acuerdo de cuando Revólver actuó en mi pueblo por fiestas. Antes del concierto hicimos cenita y botellón en la playa con un grupo de amig@s entre los cuales se encontraba un chico con el que me enrrollaba de vez en cuando. Con tan mala suerte que... ¡Ring! Sms de una chica con la que a la vez también me enrrollaba de vez en cuando y de la capi, diciéndome que estaba en mi pueblo para ver en concierto. Así que imaginaos el percal, me tiré toda la noche de idas y venidas, de uno a otra y de otra a uno y por supuesto con una borrachera considerable.

El de Mónica Naranjo fue el del primer beso y comienzo de relación con mi ex (Peace), a la que por cierto, dejé con un calentón de campeonato aquella noche ya que ella quería llegar a "mayores" y yo no. ¡A buenas horas iba de santa! Jajajaja.

Después vino Fangoria. No había excesiva gente en el recinto, así que estuvimos en primera fila. Pero claro, eso implicó que al día siguiente saliésemos en todos los periódicos, jajaja. Y también fue la noche en que conocí a los mejores amigos de Peace.

El concierto de los Despistaos fue vergonzoso. Y no por ellos, sino por una amiga. Resulta que de vez en cuando (en sus inicios) ella se enrrollaba con el cantante (Dani), y claro, una vez terminada la actuación mi amiga no dejaba de llamarlo al móvil (grrrr, apagado). Al final dió con él, y entramos al backstage (por cierto, tenían de todo y obviamente nos echamos unos cubatas), pero ver a mi amiga como un perrito faldero y al cantante pasar de ella me resultó realmente bochornoso...

Después vino Mago de Oz. Aquella noche yo llevaba el coche, me tomé un quinto con el bocata, allá a las diez de la noche. Pues bien, al salir, a eso de las tres de la mañana lo menos... ¡Control de alcoholemia!  Yo sabía perfectamente que era imposible que diese positivo, pero no pude evitar empezar a temblar de tal manera que la pierna del embrague parecía un vibrador al nivel máximo, jajaja. ¡Lo que es la mente!

Amaral fue toda una sorpresa. Mi ex me llevó totalmente engañada al teatro principal. Me quedé patidifusa. Creo que jamás había estado en un concierto cerrado tan íntimo. No fue un concierto de saltar, de bailar. Fue un concierto de sentidos, de más sombras que luces y de feedback...

¡Y cómo no hablar del concierto de Madonna en Zaragoza! En el viaje en el tren, se sube un cura: lesbianas en frente (mi ex y yo) y gays a su izquierda. ¡Rodeado! Luego se supone que ponían autobuses desde la ciudad al recinto ferial, pero fue tan mala la organización que encima de hacer cola durante al menos dos horas llegamos tarde. Y para colmo, a la vuelta, caminando hacia el hotel nos perdimos y dimos más vueltas que dos tontas y media.

Creo que tengo muchas más anécdotas, pero creo que éstas ya son más que suficientes.

¡Feliz semana!













lunes, 10 de junio de 2013

Cuatro polvos son complejos de valorar....



Estaba yo pensando estos días, (por aquello de por supuesto no olvidar pero sí desconectar en cierta manera de mi jodidísima situación actual) en que el año pasado por estas fechas ya había empezado a tener contacto con Erizo, la chica que conocí cara a cara en el mes de agosto y con la que viví un amor de verano (o más bien un error de verano), que duró mes y pico, o bueno... más bien cinco o seis fines de semana ya que limitábamos nuestros encuentros a esos dos "mágicos" días.

Pues bien, pensando en frío no hago más que llegar a una única conclusión: ¿qué narices hacía yo viéndome con un personaje de tal índole?

¿Era una chica 10? En absoluto. ¿Estabas enamorada de ella? Para nada, además no dio tiempo. ¿Podrías haberte enamorado de ella? Lo dudo enormemente. ¿Era buena en la cama? Cuatro polvos son complejos de valorar. ¿Te abrió su corazón de par en par? Sólo la parte que le convino. ¿Era caprichosa? A más no poder. 

Ahora me doy cuenta de que nuestras citas eran auténticos rituales: era ella siempre la que venía a mi ciudad (jamás me invitó a la suya), yo la recogía en la estación con el coche, íbamos a alguna terracita a tomar unas cañas, después cenábamos siempre en restaurantes muy sibaritas (con lo cual me dejé un pastizal y además justo estando recién parada), luego caía alguna copilla y a la cama...

Así cada fin de semana...

Y continuando con la reflexión, aquí expongo tres cosas que me ponían negra:

-Siempre que íbamos a cenar, pedíamos una botella de vino tinto. Las primeras copas eran servidas por el o la camarera, pero cuando éstas se acababan, la morrocotuda de Erizo, cogía la botella. se echaba en su copa tan ricamente y pasaba de tener el detalle de mirar si a mí me hacía falta, ella sencillamente volvía a dejar la botella sobre la mesa y además a su lado, bien a su lado... ¡Muy bonito sí señor!

-Ya fuese comida para compartir o platos individuales, ella al segundo bocado empezaba a decir: "uff, ya estoy llena, pufff, estoy hicnhada, ufff, no puedo más"... (pero ella seguía comiendo y comiendo). Y la verdad es que a mí me hacía sentir mal, porque... ¡coño!, yo no me lleno al segundo bocado, o si lo hago no paso el parte cada segundo y dejo comer tranquila a la otra persona... Total, que terminaba malcenando con ella.

-Cenando frente a frente, ella que era una "conversadora intelectual" (entiéndase la ironía), comentaba:

-E: Amni, ¿tienes calor?
-A: Pues sí, un poco...

(Silencio de tres segundos)

-E: Es que estás muy roja.
-A: Sí, ya me imagino...

(Silencio de tres segundos)

-E: Estás sudando.
-A: Lo sé... ya me doy cuenta... (¡Joder! ¡Estamos en pleno agosto!)

(Silencio de tres segundos)

-E: ¿No llevas el abanico? Sácalo y date un poco de aire.
-A: Ya voy... (¡Qué pesada es joder!)

Y así cena tras cena. Sin exageraciones, de hecho me guardo algunas cosas para mí.

Así que ahora mismo, casi un año después de ésto, me doy cuenta de lo a gusto que se está sola. En cualquier caso no voy a negar que a veces se extraña la compañía de alguien que realmente merezca la pena, pero en general estoy bien como estoy.

Sin embargo, tampoco os voy a ocultar que precisamente hace unos días, sentí un pálpito con alguien, una especie de intuición, de energía positiva, de curiosidad... Pero bueno, no quiero darle mayor importancia. Ahora mi prioridad soy yo. Yo y por supuestísimo mis personas más cercanas. 

¡Buen comienzo de semana a tod@!






miércoles, 5 de junio de 2013

25 días de abismo psico-emocional



Siento la ausencia, y a su vez espero que éste sea un regreso duradero y no algo puntual. Aunque lo cierto es que no sólo depende de mí. A veces las cosas vienen como vienen. Y la verdad es que esta vez han venido de tal manera que realmente no sé cómo cogerlas.

Mi salud (sin previo aviso) pegó un bajón que me llevó casi al más hondo abismo. Y no hablamos de algo físico, sino más concretamente de la psique, que es una hija de puta hablando mal y pronto. 

Señoras y señores: 25 dias con sus horas, sus minutos y sus segundos he tenido que pasar en casa de mis progenitores. He tenido que acudir al médico de cabecera en un par de ocasiones, pasé la tarde de un maravilloso sábado en el hospital, en urgencias, y he tenido que recibir terapia.

Hoy he vuelto a casa. No estoy 100% recuperada, pero pese a estar bien cuidada allí, aquellos que hemos probado la independencia no tardamos en echarla en falta. 

Además, precisamente, mi malestar se ha visto enredado con un episodio familiar que cada vez va siendo más complejo y doloroso. Y pese a tener sentimientos contradictorios en el sentido de querer muchísimo a esa persona en un momento dado y en otras ocasiones no poder evitar sentir rechazo hacia ella, creo que he estado a la altura de las circustancias. 

Siento que me hago más fuerte. O al menos creo que eso intento.

Sí, intento crecer.

Porque creo que los roles van a cambiar: ella dejará de ir cuidando de mí para yo encargarme de cuidar de ella.

Es ley de vida y tengo que estar preparada sí o sí.

Por cierto, en estos días me he dado cuenta de quiénes están a mi lado y quiénes no. Ya veís, no hay mal que por bien no venga...






martes, 14 de mayo de 2013

La prisión de mis sentidos

Están siendo días
de claridad y oscuridad,
de luces y sombras.
De olor a ropa recién lavada
y de prendas mugrosas que huelen a pura mierda.
De tacto suave
y de calambres al contacto.
De sabores dulces
y dejadez de boca amarga.
De melodías con ritmo
y sonidos que no dejan de ser ruidos.

Mis sentidos,
cumplen una condena impuesta
por la experiencia de la vida
y por lo que aún me queda por vivir.

Pero en el fondo,
el miedo no es más que un simple mentiroso.
Así que ando atenta
con la intención de pillarlo en uno de sus engaños
y que al menos,
gane la libertad condicional para mis sentidos.

miércoles, 8 de mayo de 2013

ArteTerapia, fiesta sorpresa y the mother's day



El viernes por la noche estaba ansiosa. Ansiosa de que llegase el día siguiente, de que todo saliese bien, de poder aguantar el ritmo, de estar a la altura de las circunstancias.

Me levanté temprano. Me di una ducha rápida aunque relajante que me sentó súper bien ya que apenas pude conciliar el sueño por la noche. Desayuné. Me arreglé. Cogí ciertos bártulos y bajé a mi portal.

Allí me recogió la hermana de mi amor platónico. Fuimos directamente al local donde íbamos a dar la sorpresa situado en un pueblecito muy cercano. Allí nos pusimos manos a la obra. Globos, pancartas, ramo de papel, música, etc, ect, ect. Poco a poco fue llegando el resto de gente. Empezaron a cruzarse llamadas, que si la madre de mi amor platónico llamaba a la hermana, que si la tía llamaba a mi amor platónico, que si el novio de mi amor platónico llamaba a la tía... Así que en un momento dado pensé: esta se huele algo sí o sí.

Como ella venía a pasar unos días (de hecho regresó a la capital condal ayer mismo), para "desilusionarla" un poco, yo le había dicho que ya nos veríamos lunes o martes, que el finde estaría fuera haciendo un taller de ArteTerapia. Pues bien, cuando estábamos preparando todo recibo un whatssapp de mi amor platónico: "¿Cómo va la ArteTerapia? Espero que bien". Yo pensando tras ese mensaje aún más que algo se olía guardé la compostura y le contesté: "Genial. Mejor de lo que esperaba. Ahora hemos hecho una pausa para comer"....

Y fue justo después de ese mensaje cuando mi móvil empezó a echar fuego al recibir más de su novio: "vamos a salir para allá", "estamos entrando en el pueblo", "estamos buscando aparcamiento", "que vamos".

Esos momentos fueron de un nerviosismo total, unos de un lado a otro ultimando cosas y rápidamente todos a escondernos en el baño. Allí permanecimos al menos durante 10 minutos (no sé qué narices hacían, jeje), pero cuando ya los escuchamos, contamos tres y... ¡SORPRESAAAAA!!!!

La cara de mi amor platónico era todo un poema, de esos sin rima, sin métrica. Y al verme a mí me dijo: "¡Cabrona! ¿Tú no estabas en un taller de ArteTerapia?", a lo que respondí: "¿Te parece poca ArteTerapia todo este tinglao que te hemos montado?" (señalando pancartas y demás adornos).

Rápidamente nos fundimos en uno de nuestros abrazos. De esos cálidos, de esos a los que ya tenemos tomada la medida justa, de esos cómplices. Fue una emoción sentirla de nuevo tan cerca, sana y salva pese a lo que le había ocurrido por tierras ecuatorianas.

¡No sospechaba absolutamente nada! ¡Toma ya! 

Y tras la bienvenida comenzó la fiesta. Cervecita, sangría, vinito, patatitas bravas, calamares y una paella exquisita (foto arriba). Música. Risas. Anécdotas...

Cuando nos cansamos de estar allí, con cierto nivel de alcohol ya en el cuerpo decidimos trasladarnos a la terracita de la hermana de mi amor platónico. Pero antes nos pasamos por Consum para comprar los ingredientes necesarios y hacer mojitos. Y allí continuamos la fiesta hasta el anochecer. 

Llegué a casa como si un camión hubiese pasado por encima mía. Pero me estimuló el hecho de que mi amor platónico me mandó un mensaje en plan que si soy la mejor amiga que se puede tener, que si se ha llevado un sorpresón, que si me quiere mucho.... Así que terminé agotada pero satisfecha. La verdad es que lo pasamos muy bien. Y ella se merecía desconectar y sentirse arropada.

Al día siguiente(domingo), vuelta a lo mismo, levántate, dúchate, desayuna, arréglate y vete a felicitar y a pasar el día con la mujer de tu vida: mi madre.

Lo cierto es que no estaba 100% descansada del día anterior, pero mi madre se merecía también que yo estuviese entregada en cuerpo y alma. Paseamos por el club naútico, disfrutando de ese olor a mar, de esa brisa primaveral, del sol y después terminamos comiendo en el restaurante de allí. Tuvimos la suerte de que mi sobrina estaba muy animada y nos hizo todo el repertorio de cosas que ya va aprendiendo a hacer. Te descojonas con ella. Por ejemplo, ve un tenedor y lo coge e intenta atusarse el pelo creyendo que se trata de un peine, a la hora de limpiarse la boca, en lugar de mover la servilleta, ella deja quieta la misma y lo que hace es mover la cabeza de manera rápida y constante restregando el morro. Jajajaja. En fin. Una pasada. 

Lo que más le gusta a mi madre en esta vida son la ropa, los zapatos, los bolsos y los complementos, es una coqueta (que no croqueta) nata. Así que esta vez le tocó de regalitos ropa, y oye, que además de gustarle dimos con su talla. Todo perfecto. Mejor imposible.

Así que así fue el finde. Un buen finde. Y ahora a mitad de semana ya vamos concretando cosillas para el que viene :p














viernes, 3 de mayo de 2013

Llega un finde movidito

Pues sí.

Así es. Se presenta un finde movidito.

Lo cierto es que he pasado unos días malos (como el tiempo) debido a los efectos secundarios de un cambio de medicación fuerte. Aún no me siento del todo habituada a ella, pero este fin de semana estoy dispuesta a darlo todo. Cambiaré mis despertares "remolones" y sin ajustes de hora concretos por la alarma de un despertador. Dejaré la ropa de "estar por casa" por la urbana. Permitiré que mi sofá descanse de mí, y  que mi tele y sus pelis de sobremesa no tengan a su fiel espectadora. Me sacudiré de los restos del invierno que aún conserva mi manta respirando este ambiente primaveral que nos invade. Seré libre de una soledad impuesta en cierta manera y me embriagaré de compañía elegida por unas cuantas horas.

Y es que tengo dos citas importantes:

- Sábado: comida-sorpresa para dar la bienvenida a mi amor platónico, que gracias a Dios, a la suerte o a quien sea, después de todo lo sucedido podremos abrazarla y celebrar su regreso.

- Domingo: comida familiar. Día de la madre. Día de la mujer que más admiro. Día de la mujer que más me quiere. Día de la mujer a la que más quiero. Día de celebrar de que aún la tengo conmigo...

Sé que acabaré agotada (aún me canso rápido), pero sé que merecerá la pena. 

¡Fiesta!




martes, 30 de abril de 2013

Batalla

Y tras un paso más en mi reto personal, paradójicamente...




Voy a ganar esta batalla PERDIENDO.

martes, 16 de abril de 2013

Los pelos como escarpias

Creo que más de una vez he reconocido por aquí que me considero una chica nocturna. De hecho, algunas personas se refieren a mí como "chica búho".

El caso es que es cierto, ayer me acosté tarde una vez más. Me metí en mi cama con ganas y dispuesta a soñar con muchas pero que muchas angelitas. Sin embargo no era calma lo que precisamente me esperaba...

A las 4 de la mañana pasadas, mi móvil sonó. Era un WhatssApp del grupo que tengo con mi "amor platónico" y otros amigos. En él nos decía: "¿estáis despiertos?".

Ante tal mensaje, y teniendo en cuenta que mi "amor platónico" se encuentra en estos instantes en Ecuador, ejerciendo su labor como agente de igualdad, y dando talleres a mujeres rurales, y sabiendo que es consciente de la diferencia horaria que nos separa... Obviamente supe que algo pasaba.

Enseguida contesté y me contó.

Yo ya sabía que no estaba ni contenta con el trabajo, ni contenta con la gente. Se sentía muy sola y nadie le hacía caso. Así que si quería salir a comprar, a dar un paseo o lo que fuese siempre iba sola. Hay que destacar que no está en un lugar perdido de Ecuador, sino en la capital, en Quito lo cual puede dar algo más de confianza.

El caso es que ayer domingo, decidió acudir a un museo. Cuando estaba allí un chico con buena presencia, se acercó a ella y entablaron una conversación. Le comentó que era arquitecto y le estuvo dando mil y una explicaciones sobre el museo y demás.

A final, decidieron tomar algo en la cafetería del propio museo. Mi amiga, que pidió un chocolate, de repente empezó a sentirse mareada, y como es muy inteligente (porque lo es), enseguida se dio cuenta de lo que sucedía. ¡¡¡¡El muy hijo de puta había aprovechado un descuido por parte de ella para echarle droga en el chocolate!!!!!!!

Como pudo, consiguió huir, se subió a un taxi y fue directa al hospital. Allí estuvo horas, y efectivamente, le confirmaron que había sido drogada con una sustancia llamada escopolamina. 

No sé qué intenciones tendría el cabrón ese, supongo que robarla y/o secuestrarla y/o violarla. Por suerte ella consiguió escapar a tiempo y todo ha quedado en un gran susto, pero sólo en eso al fin y al cabo. La verdad es que no hay que fiarse ni de tu propia sombra, porque luego mirad lo que pasa.

Yo aún tengo el vello como escarpias y el corazón en un hilo, puesto que pese a que ya ha pasado todo, ahora está con tema de denuncia y demás, y sola, absolutamente sola. Y eso me duele. Y quiero que se vuelva contra antes. 

Si le hubiese llegado a pasar algo yo me hubiese hundido porque... ¡La quiero muchísimo y es importantísima en mi vida!

Por favor. Tened todos mucho cuidado, porque al fin y al cabo mi "amor platónico" pudo darse cuenta ya que lo que estaba tomando era chocolate, pero por las noches, cuando salimos y bebemos es mucho más difícil de percibir.







viernes, 12 de abril de 2013

Tulipán amarillo



Lo cierto es que hay gente por ahí que con tres frases te dice algo realmente interesante y que te hace reflexionar de una manera enorme.

Creo que ya comenté que a mi cuñada le regalaron un ramo de tulipanes amarillos por su boda. Antes de salir hacia los juzgados, cogió un sólo tulipán que llevó durante toda la "ceremonia". Una vez casada, me lo regaló a mí, cosa que en el momento y ahora aún al pensarlo me hizo y me sigue haciendo muchísima ilusión.

Hoy mi nueva amiga "Nueve", al ver la imagen del tulipán que tengo como foto de perfil en el WhatsApp me ha dicho lo siguiente:

"Tu foto es de un tulipán amarillo. Los capullos están por abrir y eso simboliza el futuro. Lo digo porque tengo un monográfico que doy en una asignatura que es Ikebana"...

Y ahora pienso...

¡Jolín! Y... ¿Qué me deparará el futuro? ¿Es una señal de amor próximo?

No habrá que hacerse demasiadas ilusiones, pero soñar es gratis...


lunes, 8 de abril de 2013

Ζωή

Queda mucho para alcanzar mi reto, pero en fin, después de más de dos años y medio empiezo a observar que doy pasitos hacia delante. Y como no quiero pararme, pienso y pienso y pienso y... no sé cuándo llegaré a la meta, lo único que sé es que lo lograré. Y cuando llegue el momento pienso hacer las siguientes cosas:

- Hacer una celebración por todo lo alto (creedme, la ocasión lo requiere).
- Renovar toda mi ropa e incluso hacerme un cierto cambio de look.
- Hacerme un tatuaje en alguna zona del cuerpo con la palabra "vida" en griego (Ζωή).
- Ir de viaje (si no a Grecia a París).
- Dejar de fumar.
- Plantearme el hecho de ser madre independientemente de tener pareja o no.

Pero mientras tanto, toca seguir trabajando... Trabajando duro.

¡Feliz comienzo de semana a todos!

martes, 2 de abril de 2013

Perdiste la virginidad conmigo y te convertí en pecadora




Esta Semana Santa, una atea como yo  (aunque siempre respetando la religión católica y sus costumbres), con tanta procesión, con tantas películas basadas en historias acerca de su historia y con tantísimos nombres de vírgenes de por medio, he reflexionado mucho.

Pero una, que está un poco más “pa allá” que “pa acá”, paseó sus pensamientos por rincones que poco tienen que ver con el párrafo anterior, (salvo la connotación de pecado que a ese aspecto se refiere).

El caso es que terminé pensando en mi primera vez con “lover” (mi ex) y su consecuente pérdida de virginidad…

Llevábamos un tiempo hablando vía Internet y sms. Un sábado decidimos quedar en mi pueblo para conocernos. Reconozco que no estaba nerviosa en absoluto. Ella sí. Quedamos en un lugar público del pueblo, ella llegó con su coche, yo la esperaba con el mío. Como primer contacto dos besos y un “¿qué tal?”. Dejamos su coche bien aparcado en lugar seguro y nos movimos con el mío. La invité a cenar en un restaurante (por cierto poco acertado), paseamos por el paseo marítimo, tomamos una copa y decidimos poner fin a la cita. ¡Pero claro! Para eso tuve que acercarla de nuevo en mi coche a por el suyo. Aparqué justo detrás de él, y lo que esperaba ser una despedida rápida, terminó siendo un rato de cuatro horas de madrugada sentadas en el interior de mi coche, con Kiss Fm de fondo (aún no entiendo cómo la batería de mi coche aguantó), y charlando. Al final y casi ya amanecido nos despedimos (con otros dos besos). La verdad es que mi sensación era rara. No había estado bien, pero tampoco había estado mal. No sé, era como un “ni fú ni fá”.

Durante el resto de días, siguió el contacto vía sms, ahora un tanto más “picantotes” por su parte, y bueno, al final me convenció para quedar el viernes siguiente.

Acudí en cercanías a su pueblo. Allí estaba ella esperándome. Acudimos a un italiano a por una pizza. Me metió en su casa, cenamos, charlamos, escuchamos a la gran Madonna de fondo, y después… ¡Sorpresa! Me llevó a un concierto de Mónica Naranjo. Durante la actuación, me ponía caritas y me empezó a hacer gracia. Sí, fue ahí cuando se empezó a despertar algo dentro de mí. Tras el concierto (y sabiendo que ella tenía que “devolverme” a mi pueblo en su coche (estábamos la una de la otra a unos 20 minutos de distancia) ya que no habían trenes), teníamos dos opciones: llevarme ya a casa, o antes subir un rato a la suya. Optamos por la segunda de ellas. Así que así lo hicimos. Lo que no sabía es que me esperaba una “encerrona”. Imaginaos la situación: yo sentada en el sofá, ella en un sillón frente a mí, cerca pero lejos, en silencio, retándome con su mirada y su sonrisa. Yo (que no soy de hierro), sentí que era el momento de besarla. Me levanté y suavemente junté sus labios con los míos provocando el beso más tierno del mundo. Mientras separaba mi cara de la suya y mis labios de sus labios, ella se avalanzó sobre mí tirándome en el sofá y devolviéndome un beso mucho más pasional, en el que a la ternura se le juntó el máximo deseo. Presa de ella, intentó acariciarme pero yo paré aquello. Nos separamos y nos quedamos cada una en una parte del sofá. Yo sólo pude decir: “lo siento, no puedo”. Y ella no podía parar de repetir: “no puede ser, no me hagas esto”…

El caso es que yo que por aquél entonces vivía con mis padres, así que SÍ o SÍ tenía que llegar a casa. Cerca de las 7 de la mañana, me acercaba de su pueblo a mi pueblo. La pobre con un calentón del 15 y con 3 horas por delante para intentar dormir ya que al día siguiente, a pesar de ser sábado le tocaba trabajar en el periódico. 

Cuando me metí en mi cama supe lo que me pasaba. Yo, con mis 28 años, tenía miedo de hacer daño a una chica de 33. Y lo tenía porque ella jamás había estado con una chica, porque había tenido mil y una dudas sobre su orientación sexual, porque precisamente eso se lo había hecho pasar fatal. Me gustaba, me gustaba cada vez más sí. Pero tenía miedo, mucho miedo. Aquella noche/mañana apenas dormí.

Pero finalmente decidí dejar ese miedo fuera. Ella quería estar conmigo y yo quería estar con ella. No había más. Así que al día siguiente,  el sábado por la tarde, preparé mi mochila con un poco de ropa y me fui a su casa decidida a pasar el fin de semana.

Y fue la mejor elección que pude hacer. Porque aquél sábado, además de besarnos de múltiples formas, de acariciar cada uno de nuestros recovecos, hicimos el amor, y no una, sino varias veces. Y gozamos como nunca. Los gemidos marcaban el compás de nuestros cuerpos unidos, y los suspiros eran la brisa del placer mútuo. Y ahí fue cuando dejó de ser virgen y se convirtió en pecadora, incluso creo que yo a pesar de haber mantenido relaciones anteriormente con otras chicas, ese día yo también perdí mi virginidad, porque con las otras como mucho lo hice por cariño, pero aquél día, aquél día lo hice con amor de verdad.

Jamás olvidaré su cara de gozo, de enamorada, de feliz, de LIBERTAD. Y tampoco aquél sms masivo que envió a sus amigas diciéndoles: "definitivamente soy lesbiana".  

Como veis no fue fácil, pero mereció la pena por ambas partes. De ahí nació una relación sanísima de casi dos años donde todo iba fenomenal (inclusive el sexo), que jamás decayó.

Espero que vuestra Semana Santa haya sido algo más realista que la mía, que al parecer como el viernes comí carne El Señor decidió castigarme quitándome por unos días lo poco que tenía de cordura :p

¡Feliz semana!



miércoles, 27 de marzo de 2013

Insociable sociabilidad




La juventud bebe para sociabilizarse. Eso es un hecho.

Pero… ¿Alguna vez os habéis parado a pensar en las comidas (a modo de ritual) que nos marcamos a menudo?

Que si te juntas con la familia para celebrar la Navidad.

Que si cualquier sábado sales de cena con los amigos o te vas un domingo a hacer una barbacoa.

Que si cenas de clase. Que si cenas de empresa. Que si cumpleaños. Bautizos, comuniones, bodas, despedidas... Cualquier excusa es buena.

Todo este tipo de reuniones giran en torno a una mesa repleta de manjares. Y a través de la comida sociabilizamos también.

Llevo unos meses a dieta estricta a causa de mi enfermedad. Estoy obteniendo (de momento, buenos resultados), pero me doy cuenta de que muchas veces evito acudir a ciertas citas por no salirme del “menú” y jorobarla.  Y cuando voy, si es en un restaurante, suelo pedirme algo tipo ensalada, o si en que casa de alguien hasta tengo la fuerza de voluntad de llevarme mi Tupper. Y… ¡No sabéis lo horroroso que resulta estar comiéndote un poco de merluza a la plancha y una manzana, mientras los otros se ponen ciegos de colesterol y azúcares! Y ya no es sólo la envidia o la gula del momento (porque en verdad no paso hambre) viendo todos esos platos, es que socialmente hablando, en esos momentos te sientes un bicho raro, que no puede hacer lo que los demás.

De ahí lo de “insociable sociabilidad”.

Necesito sociabilizarme pero a veces no puedo. Y cuando lo hago, llego a casa con ganas de insociabilizarme por un tiempo.

Es el pez que se muerde la cola.

Pero es lo que hay.

Por cierto, este pasado sábado hice noche cinéfila sacando dos pelis del videoclub deprisa y corriendo porque cerraban.

- Por un lado "Bon appétit" de David Pinillos. Recomendable 90%. Lo mejor la BSO (tal y como ya me anunció mi "amor platónico" desde Ecuador, donde se encuentra por temas de trabajo) al anunciar los nombres en mi facebook justo antes de verlas.




- Por el otro "El niño pez" de Lucía Puenzo. Recomendable -90%. Infumable. Culebrón argentino llevado a la gran pantalla. Reconozco que la cogí sencillamente porque abordaba el tema lésbico. Ahora me arrepiento. 


Y con esto y un bizcocho (bueno, en verdad una infusión), espero que vuestra entrada de semana vaya estupendamente.

jueves, 21 de marzo de 2013

Miedo


Siempre he pensado que no hay más miedo que tener miedo.
Sin embargo, hoy, me doy cuenta de que hay algo peor:
sentir miedo de que alguien (como tú) tenga miedo al  miedo...

Has entrado en una especie de tornado causado por tu dejadez y por la edad,
y cada vez más
no sabes ni en qué día vives, ni qué hora es, ni tan siquiera sabes dónde estás,
Tus recuerdos han terminado a través de esta catástrofe a cientos de kilómetros
y tu hoy se convierte en un infierno por el temor al mañana.

No creo ser capaz de quitarte esa cadena que te ata
no es que no quiera, es que no sé.
Sólo puedo asegurarte y PROMETERTE que 
aunque no sepas cómo, cuándo y dónde estés,
yo  pienso juntar todas mis fuerzas para intentar que... jamás,
pero jamás, NUNCA olvides con quiénes estás:
con nosotros,
tu familia,
los de siempre,
los que te queremos y te querremos siempre. 

Eres la mejor, madre.




martes, 19 de marzo de 2013

Atropellada por un camión


¿Alguna vez habéis sentido tal cansancio que pareciese que hubieseis sido atropellad@s por un camión?

Pues de esta manera me siento yo.

La "boda", que empezó así,  entrecomillas y que quisieron enfocarla desde un principio como un mero acto burocrático a través de un par de firmas y una comida familiar, finalmente desembocó en una especie de "boda gitana". Tres días sin parar que os resumo aquí:

- Viernes: Cita de los novios junto con los testigos y los más allegados en los juzgados, donde se pronunció el típico "sí quiero", donde hubo intercambio de alianzas, donde a la salida hubo traca y arroz, donde fui la elegida para ser la receptora del ramo (aprovecho la ocasión por si alguna quiere proponerme matrimonio :p) y donde por supuesto (es que somos la rehostia) tuvimos ciertos "problemas" que ahora son meras anécdotas con un guardia civil. Después, comidita al canto y tarde de parque con l@s niñ@s.

- Sábado: Recepción de los familiares procedentes de mi pueblo natal. Tí@s, prim@s, hij@s de prim@s... Terminando a las tantas de la noche y después de una merendola-cena brindando con cava y observando cómo mis padres al són de que "se besen los padres del novio" mezclaban sus lenguas e intercambiaban fluidos, jajajaja. (Con perdón) ¡Puagggg! :)

- Domingo: Madrugón del quince, ducha, desayuno, peinado, vestido, maquilladora a domicilio, ida a casa de los novios para verlos salir. Otra vez traca y arroz, y aplausos. Coche con destino al complejo donde daban el convite, un lugar paradisíaco. Mini-repor de fotos (por mi parte) de los novios por los alrededores. Por cierto, qué sosos, no hay quien les haga posar...  Piscolabis en terracita de pie, con aperitivos exquisitos. Luego comida en un salón espectacular, yo sentada en la mesa "presidencial" que no "nupcial" (tonterías de los recién casados), comida alucinante, piñata para los niños, regalos para los adultos y en definitiva un día extraordinario. ¡A la mayoría de mi familia por A o por B llevaba más de 4 años sin ver!

Así que ya los tenemos casados. Y os aseguro que bien casados. Que a este paso, lo que iba a a ser una simple firma se ha engrandecido tanto, que me da que a este paso hasta nos llevan de "luna de miel" con ellos, jajajaja.

En fin, y ahora contenta de que todo haya salido tan bien, y cansada (pero de estos cansancios que sabes que son provocados por haber aprovechado cada instante), toca volver a la normalidad, a la rutina. Eso sí, con una sonrisa siempre.

Por cierto, mi cumpleaños fue genial. Muchísimas felicitaciones. Algún que otro regalito. "Soplada" de velas, pero lo mejor, sin duda alguna, fue la tarde con mi sobri. Es la mejor. 

Gracias a tod@s también por vuestras felicitaciones.

Espero que hayáis empezado bien la semana. ¡Seguid así!









lunes, 11 de marzo de 2013

Mi cumple, tu "autógrafo" y nuestro gozo


He pasado un finde flojilla de ánimos. También incluyo el día de hoy lunes. Ya sabéis, lo que os contaba de mi mala época... Febrero y marzo me matan...

Sin embargo, no me queda otra que espabilar desde YA puesto que me espera una semana ajetreada a la par que especial.

Por un lado (y lo menos importante) es que mañana martes 12 es mi cumpleaños. Sí, me hago un poquito más vieja, pero a la vez más experimentada, más sabia, más fuerte y algo más loca. Y doy gracias por seguir aquí un año más, porque aunque a veces me queje... ¡me encanta vivir!

No pienso hacer nada especial mañana, salvo comprar una tarta con la única intención de que mi sobri de 14 meses intente ayudarme a apagar las velas y a pedir un deseo. La celebración familiar y habitual en el restaurante tendrá que retrasarse, ya que uno, o más bien dos han "eclipsado" mi día.

Pero lo cierto es que no me importa ya que esa especie de dejar en un segundo plano mi cumple, es por una buena razón.

Después de años de convivencia y con una hija de por medio mi hermano se nos casa.

El viernes echarán el típico "autógrafo" en los juzgados. Después, los "allegadísismos" saldremos a comer por ahí. El sábado recibiremos a más de 40 familiares (no soy de donde vivo), y el domingo disfrutaremos todos de una comida-banquete y una súpermegahiper reunión familiar en un entorno precioso.

Ojalá todo salga bien. Y ojalá yo esté a  la altura de las circunstancias. Creo que va a ser uno de los días más especiales de la persona más especial de mi vida (mi hermano), así que la ocasión requiere del máximo esfuerzo por mi parte.




jueves, 7 de marzo de 2013

Tres años sin ti...


Hoy es una de esas fechas que no “gusta” recordar, pero que irremediablemente no se olvidan. Un 7 de marzo como hoy, pero de 2010 (hace tres años), acabó nuestra relación. Una historia de cerca de  dos años de duración que fue mágica.

Tres años sin ti, sin mi “niña”, sin mi “Peace”, sin mi “lover” (como acostumbrábamos a llamarnos la una a la otra).

Mi propósito en este post (y espero ser capaz de conseguirlo), no es hablar desde la tristeza sino desde el recuerdo más optimista. Porque si debo derramar alguna lagrima escribiendo todo esto quiero que sea de emoción, no de pena.

Nuestro final fue un tanto fortuito. A veces, la vida en general o algunas circunstancias en concreto nos atan en cierta manera de pies y mano y  nos vencen de la peor de las formas: haciéndonos ver que a veces sólo con quererse no basta.

Y nos quisimos. ¡Ya lo creo que nos quisimos! Yo estaba loca por ti y tú por mí, y ese sentimiento recíproco era tan grande que me sentí la persona más afortunada y feliz del mundo. Porque amar es un privilegio, pero ser correspondida con la misma intensidad es casi un milagro.

Me encantaba cuando me insistías en lo guapa que yo era (“yo sólo estoy con gente guapa”, me decías). Adoraba la manera en la que disfrutabas de mis platos culinarios. En cómo te adaptabas y por ejemplo veías Gran Hermano en lugar de leer que era lo que realmente te apetecía por el simple hecho de hacer algo conmigo. En las idas a tu casa. En las venidas a la mía. En cómo me agarrabas fuerte de la mano en un momento “malo” (como cuando nos quedamos atascadas entre la multitud en Chueca el día del Orgullo). En cómo me cuidabas cuando estaba malita (como aquella noche en tu casa que yo no pegaba ojo por la tos, que tampoco te dejaba dormir a ti y que terminó a las 7 de la mañana con las dos sentadas en el sofá con la manta mientras me abrazabas viendo el musical de “La Bella y la Bestia”). Adoraba tus visitas sorpresa al que por aquél entonces era mi despacho, a las comidas rollo “pic-nic” que nos montábamos allí mismo con musiquita y todo. Tus locuras de citarme en un sitio y a una hora sin saber muy bien cuál era el plan y de repente encontrarme por ejemplo en un teatro cerrado disfrutando de Amaral. Nuestros viajes a Teruel, a Madrid, a Zaragoza. Conocer a tus amig@s y ser una más, y tú sentir lo mismo con l@s mí@s. En nuestras salidas a nuestra discoteca de ambiente favorita y aprovechar los lugares oscuros para dar rienda suelta al morbo y la pasión y darnos “el lote” como si nos acabáramos de conocer.

Creo que fue acertado salir del armario casi a la vez para nuestras familias y mientras estábamos juntas.

Y por supuesto es un honor haber sido la primera mujer con la que viviste tu primera historia de amor. A tus 33 y gracias al hecho de conocernos confirmaste tus sospechas.

Tres años en los que me han pasado muchas cosas, algunas mejores y otras peores (supongo que igual que a ti). Y en cierta manera me alegro de la ruptura en el sentido de que no hayas que tenido que pasar a mi lado cosas malas que te hubiesen dolido en el alma, pero que a la vez me joroba porque no hayas podido disfrutar de las buenas. (Y viceversa).

No sé cómo te irá la vida, pero por supuestísimo deseo que te vaya fenomenal. Ojalá seas feliz, muy feliz, porque te lo mereces y tú lo sabes.

Perdona si alguna vez te hice daño. Gracias por compartir conmigo cada uno de aquellos momentos. Eres la persona a la que más he querido sin lugar a dudas, es más, a día de hoy sigo queriéndote, aunque de otra manera, claro está. Sigue siendo tan maravillosa como siempre. Eres la magia personificada.

Y para terminar, después de estos tres años, voy a quitarle el luto a una de las canciones que más escuchábamos por aquél entonces y que desde nuestra ruptura jamás he vuelto a ponerla.

Por ti, por mí, por lo que vivimos. Por lo que me hiciste aprender y que ya nunca olvidaré.

Cuídate “lover”.




sábado, 2 de marzo de 2013

Perdiendo el juicio


Hoy he tenido noticias de mi amiga Elba (a la cual de paso saludo ya que de vez en cuando se pasa por aquí) ,y nos hemos puesto un poco al día la una de la otra.

Tanto ella, como otras chicas, tuvimos una temporada de "chateo" interminable. Podía amanecer y seguir conversando y conversando y conversando en "nuestras" salitas de CHICAS. Fue una buena época pero un tanto loca e incontrolable. De hecho, ya utilizábamos el "Skype" como after, jejeje. Lo peor venía al día siguiente, que tras tanto trasnochar no había "Dios" que nos levantase de la cama.

Pero bueno, como casi todo, aquello llegó a su fin. De algunas a día de hoy sé más, de otras menos y de unas pocas nada de nada y viceversa.

Con Elba suelo comunicarme a base de mails. Y ha sido precisamente por un correo electrónico por lo que me he enterado de cosas de las otras chicas. Y entre tanta información, he llegado a una "sabia" conclusión:

No me extraña que estemos en la situación en la que estamos y es que ¡se está llevando a cabo una operación masiva de pérdida de juicio en toda regla!

Y es que...

¡Conozco a mucha gente a la que últimamente les están quitando las muelas del juicio o están en proceso!

Una compi de la uni está barajando con los médicos esa posibilidad, una de mis amigas de mi pandi ya tiene fecha para este próximo día 13 de marzo, y una chatera (fuente de Elba) ya ha pasado por ello.

¡Así nos van las cosas! :p

Jajajaja.

En fin, y ahora fuera de bromas y evidentemente tras la noticia, he estado WhatsAppeando esta noche con esa chatera operada y ya por suerte recuperada y consecuentemente poniéndonos también un poco al día la una de la otra. Casualmente el finde pasado estuvo por mi tierra (justo cuando más frío hacía), pero con el tiempo justo y algunas obligaciones (de ahí que ni me avisase). Pero ya hemos quedado que a la próxima (suele venir bastante por aquí), toca quedada y cafelito.

Y bueno, decir desde aquí que si hay alguien que se ha operado o se va a operar de las dichosas muelas se manifieste para hacer más contundente mi manifiesto.

Lo cierto es que me ha vuelto a la cabeza el día que me operaron a mí. Lo resumiré de la siguiente manera: el cabrón de mi hermano se dedicó a hacerme fotos con mis mofletes súper hinchados, la anestesia consiguió que cuando despertase no parase de hablar y de hablar y de hablar, que me recomendaron un "artilugio prehistórico" para calmar el dolor y la inflamación (dos botellines con hielo puesto cada uno en un moflete y sujetado con una venda desde la barbilla a mi cabeza donde terminaba en un lindo lazo), y del odio que cogí a los purés y las natillas. ¡Cosas de la vida!

Y nada, que aunque tenga la regla y la odie... ¡Soy y estoy feliz!

¡Buen fin de semana a tod@s!








jueves, 28 de febrero de 2013

Una fonética de excitación irremediable


Hoy,

desearía ser especialista en lexicografía
para desnudar cada una de tus palabras escritas
y estudiar, a su vez, y de forma minuciosa
esos signos de puntuación que,
sin duda alguna, marcan el ritmo de tu esencia.

Quisiera también desnudar las mías,
presentárselas a las tuyas a través de un par de "citas" célebres
y dejar que hagan el amor durante toda la noche sobre un soporte de "postín",
intentando provocar de esta manera
una fonética de excitación irremediable.

Pero creo que tú ni tan siquiera lo sabes.
Y tampoco ayudas mucho éstos últimos días dejándome con mis aburridos monólogos.

No sé...

Probablemente me haya creado una auto-fantasía lingüística.

jueves, 21 de febrero de 2013

El blanco de una mente puramente triste. (La mía)


Así estoy yo: en blanco.

La verdad es que he tenido un buen día, sin embargo éste se ha roto en cierta manera a última hora de la noche.

Alguien me dijo que había escrito algo. Corrí por un movimiento rápido entremezclado de ganas, de ilusión y curiosidad a leerlo.

En absoluto pretendía ser la protagonista de ese capítulo, pero al menos sí un personaje secundario. Pero nada, sólo he conseguido aparecer como "figurante"...

Y no puedo evitar sentirme triste.

Y contra más reflexiono, más triste me siento.

Y yo, que si el blog tuviese un límite de caracteres me volvería loca para poder contar muchas cosas porque me enrrollo un montón, hoy... me conformo con unas líneas, más que nada porque no me salen las palabras de la manera que quisiera.

Llamadme peliculera.

Pensad que soy demasiado exigente.

Puede que estéis en lo cierto. No lo sé.

Pero yo únicamente (como persona que soy), tengo mi corazoncito y dentro de él mi sensibilidad.

Y aquí una eterna trasnochadora generalmente feliz, hoy se marcha a la cama arropada por el blanco de una mente puramente triste.










lunes, 18 de febrero de 2013

Mi primer café con una bloguera

He de decir que ha sido un fin de semana movidito. Demasiados compromisos sociales y algunas que otras anécdotas (mejores y peores), pero que conste que estas últimas tienen solución.

Sin embargo, si he de destacar algo es sin duda alguna "mi primer café con una bloguera". Llevo bastantes años "paseando" por la blogosfera, sin embargo (y tampoco sé muy bien porqué), jamás había quedado con nadie de este entorno tan virtual pero que en el fondo esconde a personas reales (y que en ocasiones se nos olvida).

Y bueno, así surgió y así se hizo.

Y lo cierto es que me encontré con una persona que me sorprendió.

Me gustó su naturalidad en los primeros segundos de contacto. Consiguió con su amabilidad, su simpatía y su sonrisa endulzar más mi café con sacarina :p. Y me hizo sentir cómoda el hecho de mantener la mirada sin miedo.

Y tan a gusto estaba (o parece que estábamos), que el café derivó en cena. Una cena de dos horas y media de duración. Tiempo de sobra para conversar, conversar y conversar. Y por supuesto para darme cuenta de que tenía temas de conversación interesantes, de que su expresión oral era muy limpia y fresca y que su expresión no verbal (gestos y demás), acompañaban al diálogo de una manera tan  auténtica, que denotaba una personalidad compuesta de un carácter muy especial.

Y puedo decir abiertamente que me conquistó como persona y como mujer.

Así que... Chapó por ella.

De ahí que hoy le dedique este post y agradecerle su maravillosa compañía.

Y bueno, ya final y  sencillamente comentar que espero que de una forma u otra (si ella quiere, claro está), este encuentro conlleve  algún que otro (RE)encuentro :-)

¡Feliz comienzo de semana a tod@s!






jueves, 14 de febrero de 2013

Vaivenes en la apertura y cierre del fin de semana


Es extraño lo fácil que puede resultar pasar de arriba a abajo, de abajo a arriba, de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, de sonreír a llorar, de llorar a sonreír. De sentirse fuerte a sentirse débil, de sentirse débil a sentirse fuerte. De sentirse acompañad@ a sentirse sol@, de sentirse sol@ a sentirse acompañad@. De sentirse víctima a sentirse culpable, de sentirse culpable a sentirse víctima.

Y es que viajamos gratuitamente en una noria constante, sin parada o salida de emergencia.

Mi viernes empezó con una "movida" familiar de esas absolutamente tontas pero que en el momento en el que sucede y en las circunstancias que se dan te parece lo más grave y dañino del mundo.

El sábado, con un ambiente más relajado tuve merendola con mis chicas, mis amigas de toda la vida. Y una de ellas nos dio el NOTICIÓN, bueno, más que eso nos dio la noticia oficial (ya que más o menos lo intuiamos) y es que en el mes de julio se nos casa. Pero seamos realistas, antes de la boda toca la DESPEDIDA! Yuhuuu! Tendremos que empezar a pensar en opciones. ¿Alguna sugerencia? (Son heteros, AVISO, jajaja).

Ya por la noche, cenita en un pueblo, pueblito, pueblo de unos 15 habitantes (jajaja), en casa de una de mis ex compis de carrera y obviamente con la compañía del resto del grupo. Sorpresas, conversaciones de diversa índole, abrazos, risas puras y risas maléficas. Confesiones, rumores, chismes. Política. Trabajo. Amor. Sexo. En definitiva una velada extraordinaria, como siempre.

El domingo me puse el cartel de OCUPADA y me dediqué a mí. Después de trasnochar me levanté tarde, y después perreé: sofá, calefacción, manta, pelis de sobremesa, final de la Copa del Rey de Baloncesto... En fin, lo que viene a ser un domingo de soltera.

Y bueno... El lunes (a pesar de que no forme parte del fin de semana) tampoco pasó desapercibido, y es que por la tarde recibí una noticia bonita a la vez que inesperada. Tiene que ver con mi hermano. Y sólo puedo decir que estoy encantada. (Fijaos, en tres días se puede pasar de un "movidón familiar" a un "subidón familiar"). Así es la vida. Y así lo seguirá siendo.

Los "vaivenes" de este tipo, una de cal y otra de arena, se pueden ir llevando día a día. Lo complejo ahora es que estoy pasando por mi particular y peor época anual. Es irremediable. Me pasa siempre.

Como víctima de la ansiedad, los meses de febrero y marzo se convierten en una amargura para mí. Los síntomas se intensifican y me vencen. Sufro episodios físicos como (inestabilidad, irritabilidad, veo el suelo más cerca de lo que realmente está, me molestan las luces, los ruidos, me agobio en una simple cafetería, me cuesta llevar a cabo una conversación coherente porque soy incapaz de escuchar al 100%, padezco tremendos dolores de cabeza...). Y por supuesto, todo ésto deriva en un cambio físico (desánimo, pesimismo, desgana, introversión...)

Pero en fin. Como cada año, intento superarlo de la mejor manera posible (quiero pensar) que cada vez mejor.

¡Feliz jueves a tod@s! Y... bueno, ya que hoy ha sido el "Día Mundial de la Radio" os aconsejo que hagamos más uso de ese medio de comunicación, que detrás de un informativo, un programa de desportes, uno de toros, otro de cultura, otro de sociedad o sencillamente uno musical, hay un enorme trabajo.












viernes, 8 de febrero de 2013

"Experiencias besuconas"


Tal y como suele decirse, el beso es el lenguaje universal.

Los hay de diferentes sabores, colores y texturas. Se dan en diferentes situaciones. O Se comparten con personas distintas.

Pero si algo tienen en común los besos es que de una manera u otra siempre nos dejan una sensación. Una sensación que expresa intrínseca e inconscientemente una lectura del hecho. Y algunos besos nos crean poesía, otros puro teatro, otros tantos cierto "amarillismo", algunos prosa inspirada en ciertos pasajes bíblicos y de vez en cuando unos cuantos dignos de un cómic.

Curiosamente tod@s tenemos besos "maravillosamente recordados". Sin embargo y de manera opuesta, también puede que haya alguno que otro "malditamente inolvidable".

De ahí que os lance la siguiente pregunta:

¿Cuál ha sido vuestro PEOR beso?

Personalmente y sin lugar a dudas os diré que en mi experiencia el peor beso fue aquél que siempre quise dar, que pude dar en un momento determinado, pero que finalmente no dí. (Como suelo decir: "¡Paradojas de la vida!"). Arrepentimiento en toda regla...

¡En fin! Ahora dejo la pelota en el tejado de tod@s aquell@s que quieran responder a la pregunta y participar en...(llamémoslo), una mezcla de "experiencias besuconas" :p

¡Feliz viernes! Y arriba os dejo mi beso bloguero.